sábado, 1 de diciembre de 2012

"Una mente: un mundo", escuche muchas veces. No estoy de acuerdo. Una mente: infinitos mundos. Infinitos mundos de que-pasaría y que-hubiera-pasado. Dulces imágenes danzantes que confluyen en un final feliz sin final. Historias de cama, nostalgia, placer, deseo, caricias; historias de duendes, hadas, hipogrifos, musas, demonios, vampiros, hombres-lobo; historias de sabores, olores, colores, sonrisas; historias de sangre y huesos rotos...
La vida está hecha del tamaño justo. Demasiado corta para no soñar. Demasiado corta para hacerlo. La mente es tan grande y a la vez tan pequeña como para no comprender su propio funcionamiento. Y entre interrogantes se pasa la vida, que es lo suficientemente larga como para volver a hacerla buena. La vida me da la bienvenida, con 20 años de retraso o un poco menos; y luce joven como siempre, como si el tiempo le pasara inadvertido.
También me dijeron muchas veces que esperara. "Espera, el amor llegará cuando deba llegar", "espera tu oportunidad para surgir"... Bah! Patrañas, un montón de patrañas. La vida no funciona así. Las cosas no llegan solas, la vida no es gentil por naturaleza. Las cosas se hacen. De lo contrario el sentimiento muere, la idea muere, las ganas mueren, la posibilidad muere, la historia muere, y todo termina en otro cuento en el cajón olvidado de tu mente, que atesora todas las increíbles líneas de tiempo del pudo-ser.
20 años conmigo, y quizás cuantos más antes, y su sonrisa pérfida aún pinta su cara. Ladrona de sueños, vuelve a encerrarte en la cueva de donde saliste. Vete ya, y llévame contigo. Sácame de este mundo insulso antes que concluya el contagio. Libérame del ensordecedor bullicio de esta rueda de la fortuna sin fortuna...

domingo, 11 de noviembre de 2012

KAT 4


Érase una vez el encanto.
Dícese unos niños no tan niños jugando a ser niños y a veces no tanto.
Cuenta la historia que estos niños nacieron antes de nacer.
Fueron forjados sus corazones en piedra. Su sangre era color púrpura. Sus cuerpos fueron rociados con la esencia de la fuerza nostálgica. Y sus almas nacidas de la perfecta armonía del canto de las aves, fueron separadas mientras hacían el amor siendo una sola, para luego ser insertadas en ellos.
¡Caprichos de dioses!
Fueron echados al mundo en absoluta independencia. Desconocidos el uno para el otro. Sus consciencias renovadas.
Al muchacho le llamaban Pensamiento, y a la niña Impulso.
Crecieron siendo iguales y totalmente distintos. Polos opuestos del mismo imán. Del más poderoso de todos. Eran sol y luna, agua y sed, llanto y risa. Eran fuego gélido.
Pensamiento vivía en su cristal mientras que Impulso buscaba en vano su lugar.
Pero todos sabemos que el amor no se olvida. Y el amor de sus almas, que en realidad eran una, los llamaba.
Poco a poco sus corazones se teñían de humanidad, condenándose al destino humano: ¡muerte!
Muy encaminados estaban, especialmente Impulso. Fue entonces que el oráculo Destino decidió la hora de su encuentro. En realidad ya lo había decidido. Las decisiones nacen mucho antes de efectuarse.
Pensamiento, que intentaba elevar su aura, lograba vislumbrar a Impulso sin saberlo. Pero al llegar este momento, el cruce de Destino, su mente crujió casi resquebrajándose, abstruso ante lo que veía. Sus visiones ya no eran más imágenes estáticas superponiéndose. Su -no sabes que- tenía forma física.
Impulso, sin un preámbulo pudo reconocerle.
Comenzaron a amarse amistosamente en la incertidumbre de lo desconocido.
Sus almas se tocaban cuanto podían en cada sonrisa compartida, en cada mirada tierna correspondida.
Estos niños durante algunos años jugaron, pelearon, conocieron...
Pero luego de dejar de ser perfectamente niños la historia empezó a cambiar. Sus cuerpos gritaban algo distinto. Un hombre-lobo menos lobo que hombre, sediento de sangre, añoraba a su presa que como todo vampiro no tenía dependencia.
El corazón de Pensamiento dejó de ser de piedra, para convertirse en zafiro que lloraba por su alter-semi-ego. Poderoso y represivo zafiro, carcelero de sus pasiones. Tiempo después el corazón de Impulso también cambiaría, convirtiéndose en rubí, de fulgor rojizo, pero brillaba por un simple humano.
La licantropía de ambos era exquisita. Especialmente la de Pensamiento, que por las noches era poseído por la esencia de Impulso, deseoso de su sangre y poseedor de su espíritu.
Pero con el tiempo y cada vez más, sus almas se alejaban. Mientras más cerca estaban sus cuerpos, más lejos sus almas.
Eran razas distintas. Ambos lo sabían.
Y Destino quiso jugar con ellos, mostrándole a Pensamiento falsos futuros, y escribiendo otros más en Impulso.
Pensamiento, finalmente comprendió lo que debió haber visto antes. Aumentar la distancia era la solución.
Pero cuando por fin pudo hacerlo, nada sucedía, mientras sus almas desaparecían en el aire como la arena en un soplido.
Y cuando sus almas hubieron desaparecido ya, reducidas al mínimo, cuando eran solo un punto sin vida en ese lugar donde está lo que no nos pertenece, sus cuerpos murieron, liberando a aquellos vestigios de lo que fuera un alma, que volvieron a ser uno en la muerte eterna.

domingo, 7 de octubre de 2012

Ese indescriptible momento en que dejas de querer a una persona, pero sigues amándole.

miércoles, 3 de octubre de 2012

érase una vez el marshcshschmelou valiente
  • el era un marschmellow común y corriente..
  • pero lo que nadie sabía es que era muy valiente

    y el luchó xq lo discriminaban por ser blandito :c
    hasta que un dia alguien lo eligió a él

lo prefirió por sobre alfajores y golazos

         y ahí...           se murió c:

FIN!

recuerda, siempre habrá una salchicha diciendote que eres fea, y no por eso serás más inteligente c:

(extraído de mis conversaciones jajajaja)

viernes, 21 de septiembre de 2012

Al fin se han ido. Paz en mi vida. Sencilla receta: no sentir. Vaya mierda.

viernes, 3 de agosto de 2012

Julie sunflower

Kilómetros y kilómetros de distancia. Jamás te he visto ni hemos hablado en persona. Nos une un par de notas, sueños y la más infinitesimal casualidad de habernos encontrado en la inmensidad de estas redes. Otro país, otro continente. Otro mundo.
Nos une un dibujo, una canción... Seguimos escribiendo el prólogo de esta historia que nunca empieza.
Y siempre logras sacarme una sonrisa a través de la tuya, pequeño girasol. En cada una de esas conversaciones en italispanenglish. Te quiero. Y de una forma única, no sabría explicarlo. Cariño incorpóreo. Eres un sol de amanecer.
Nunca cambies (:

domingo, 29 de julio de 2012

Insulsa soledad, ¿dónde te habías metido?
Soledad de amores.
Soledad entre hermanos.
Soledad humana.
Soledad, toda tú.
Quién diría que volvería a probar ese exuberante sabor a nada que solo tú sabes dar.
Añoraba oler la nostalgia en tus huesos,
y ahora la sufro y la disfruto como dulce veneno.
Trago tu miel con abejas.
Ahogo mis penas en alcohol, ejecutándolas tras ese sucio cristal, empañado de "te quiero", que se ha quebrado ante la verdad. Puta verdad: incierta, cambiante, asesina. ¡Asesina!
Vete a donde perteneces. Donde habitan las sombras inertes. Escondidas tras un cuadro en la pared, prestas a desaparecer, como cucarachas asustadas.
La vergüenza te pertenece. Ese hijo que alguna vez engendraste y mantienes con vida.
Solo quiero escuchar unas pocas notas, y hacerlas mías...

viernes, 20 de julio de 2012

...y más basura.

Hace algún tiempo, decidí comenzar a "regalar" un poco de mi en este espacio del ciberespacio. La idea original era muy distinta a lo que se fue convirtiendo. Al principio escribía de verdad, en vez de hacer confesiones de niña, como ahora, que se ha tornado en un sucio diario con lloriqueos de adolescente (justo ahora que terminé mi adolescencia, irónico, ¿no?). Comenzó siendo parte de mí, luego una mezcla de las cosas que tenía en mente (mías o recibidas de alguien más), y ahora pasó a ser un espacio frío y aburrido del que hasta yo mismo paso para ir a ver a German. Creo que su verdad es bastante más cierta que la mía, que ya dejó de gustarme. (Mi antigua verdad. I'm a new guy).

Basura...

Why stop dreaming?
There will always be people saying you cannot.
I say you know: remember, you are not better than another one; but nobody is better than you.
Stop looking great people and wondering. Start to play, and do great things by your own. If you don't have what you want is 'cause you are not doing what you should.
Siempre he sido un niño llorón. Un consentido. Y el rey de los wns, ciertamente. Dani, gracias. Ahora que dejé de quererte y volví a ser yo, veo las cosas como son.
Creo que dejaré este diario de niña.
Necesité volar para poder darme cuenta de lo maravilloso que era, y quiero seguir haciéndolo. Adiós.

sábado, 14 de julio de 2012

Una luz en la ventana

Hello to all the worlds outside!
I'm Jimmy Neutron.
If you are there in somewhere...
Ok, no. They are not my lines.
Today was a nice. I meet Vale. Fantastic girl, by the way.
Mejor vuelvo a mi lengua nativa, que manejo (un poco) mejor, al menos lo suficiente como para comer galletas sin pararme a pensar lo que escribo.
Hoy fue uno de esos días en que el corazón late fuerte pero la sangre se concentra por otros lugares. Y no fue por la enorme cantidad de café ingerida (cantidad grotesca, por cierto).
La universidad se dificulta bastante. He sentido ganas de dejar todo ahí. Pero estos días he aprendido a saborear un poco más las cosas. Y hay cosas que whoa! Y hay que sacar el fua! y tupatupá vamos poniéndole, que el kaioken no se aprende solo.
Es por eso que he dejado (no totalmente) de escribir: es necesario vivir las cosas. No hay motivo para guardártelas. Hay que aventurarse y ser en el ahora, que este juego no tiene guardar partida, joder. No volverás atrás para tomar las decisiones nuevamente, y escoger el "mejor camino". Si el electrón no se mueve no habrá luz, así de simple.
La píldora roja o la azul, tú eliges Neo.
Y hoy volví con una sonrisa estampada en mi cara de idiota, sin mente presente, que en aquellos momentos danzaba más allá de la ventana del minibus, entre labios ajenos, ya lejanos.
Soy Juan Carlos Bodo... (y esta fue mi nota verde). Ehm, creo que eso no.
Soy, lo que soy, otra vez igual que ayer. (leer con ritmo)
Hasta la vista, y lo dejo hasta ahí que al "baby" ya se encargaron (encargó) de quitarle su gracia.

sábado, 30 de junio de 2012

Letter to me

Hi everyone!
Now I wanna say something to myself: "Dear, someone have to say it to you, and I'm the correct person:
You are nothing. Understand?
Life is about make dreams true. Is not about crying, little fool child.
Don't let fly such a good oportunity. Go behind them, fly to your dreams. Learn to fly if you need. Don't cry, bitch. That is what you are now, not a werewolf like another time. Come back. That's no wrong when implicates fixing. But if you don't wanna go back, go behind your fuckings dreams, without fear, without tears... better, go with fear and with tears, and beat them. The rain will always be there. Be her friend. Live with the world. You are just one more. If you wanna be something more, go, take, be and eat the world. That will never be if you don't do that. And if you do that, you can fail. And... What? Are you a real man or not? Where is your brave hearth? Where did you let the passion? What's about never stop dreaming? What's about all the fucking words you said in another time? You was something. Please recover it. Do it for us, for you, myself. Remember what you was some time ago. Remember your spirit. Remember the rugby, the parkour, the kisses, the movies, the smiles, the laughs, the embraces. You are as good as you do it. But you have to do it.
Dream! Jump! Fly! Release your mind! Learn to forget and to live!
Greetings damn weirdo.
With love, yourself."

lunes, 18 de junio de 2012

Maldita alma gemela


Muérete, perra domesticada
ser insensible, bañado en ínfulas y frivolidades
tú, que jugabas al amor y luego me despreciaste
que con susurros suscitabas esta cruel necesidad
y con miradas esquivas me cautivabas,
y luego te ibas. aciago sentimiento
Muérete, víbora desalmada
que como rata de laboratorio me trataste,
que me besabas para luego tirarme
me usabas para satisfacerte
me hacías desearte y me azotabas con denigrante detrimento
Muérete, bestia de dos piernas. dos benditas piernas,
cintura de ensueño, preciosas montañas que surgen inmaculadas en tu pecho enhiesto, bajo ese cuello que provoca este indomable deseo
Múerete en cuanto puedas, barbárica peste infernal de osado corazón
Muérete, dulce pedazo de mierda. sucio trozo de deliciosa mierda.
pero muérete conmigo.

domingo, 17 de junio de 2012

Für Elise

Otro intento. Mismo ruidito molestando :/


Scream

No sé por qué la gente se expresa mejor cuando está triste. Quizás no es así y sea solo yo. O quizás sí sea así porque cuando se está bien las indirectas son el idioma principal y no se dice lo que se quiere hacer saber. O quizás siempre sea igual pero nuestra humanidad nos hace percatarnos, porque detrás de toda nuestra armadura aún queda algo de ese no sé qué que nos hace ser buenos.
He sido malo. Menos malo que muuuuuuuchísima gente. Pero he sido malo. He despreciado a personas, personas nobles. Y así también me he dejado despreciar. He creído en mentiras. He vivido mentiras. Y hasta el día de hoy (y probablemente varios más) he sido solo un reflejo. He vivido sin ser. He visto pasar la vida a mi lado.
Quiero sentir otra piel junto a la mía. Quiero sentir otra alma en perfecta aleación con la mía. Me hago prematuramente viejo.
Me gusta el olor a nostalgia, pero a veces deseo también saborear esa extraña substancia que me corroe.
Extraño tener tiempo libre. Pero extraño más el tener con que llenar ese tiempo.
Me gusta pensar. Me gusta ser niño. Me gusta ser bueno. Pero la gente (incluyéndome, pues he fallado a gente "buena") se empeña en enseñarme que cada uno se preocupa por si mismo.
No quiero publicar esta entrada. No me gusta hacer saber mis pesares (tal vez absurdos) a los demás. Pero necesito sacar un poco de lo que tengo dentro.
Extraño conocer palabras. Al día de hoy me he quedado en escasez en pleno "hablamiento" y luego nada que decir. Quiero volver a escribir pero mi mente se ha olvidado de crear.
Extraño sensaciones y añoro otras.
Extraño personas. Pino (es cierto, pero hay algo mal y no sé que es), Dani (no sé cual de las versiones, ni siquiera sé cual es la auténtica, y en realidad no te extraño, pues lo que en de verdad extraño es ese falso futuro que alguna vez soñé), naxo, Pauli G.,  cauros (todos... casi todos)...
Extraño gestos.
No quiero seguir hablando de esto, fin de la entrada.
Buenas noches.

River flows in you - Yiruma (played by me)

Un ratito frente al piano, probando la cam del pc... mal sonido :/


sábado, 19 de mayo de 2012

Otoño

...caminando con la mirada abstrusa haciendo sonar las hojas que hay en el piso mientras otras caen cubriendo todo de café y rojo, con el viento fresco dandote a la cara para decirte que estás vivo, hasta que te das cuenta que caminaste medio kilómetro sin haber estado ahí.

martes, 1 de mayo de 2012

Cansancio, desesperación, desintegración, evanescencia...
Siento perder ese algo especial que creí tener. Tal vez se fue cuando el secreto dejó de ser secreto.
Soy un simple mortal, una vez más. Un humano, solo un humano.

jueves, 26 de abril de 2012

Más allá del espejo

Meditaciones a la ventana.
Dudas y más dudas. Respuestas que multiplican las dudas, y una vida desperdiciándose.
¿Qué es mejor, ser bueno o ser correcto?
Porque actuar correctamente no siempre indicará hacer las cosas bien, y menos aun con bondad. Lo correcto -se supone- siempre será actuar a favor de la verdad. Pero a veces la verdad puede acarrear problemas. Y suele acaecer que esos problemas son mayores a los que sucedían (que no siempre suceden) en el caso contrario. Hay veces que es mejor guardar un secreto por el bien de alguien más. ¡Pero atentas contra el derecho de dicha persona a conocer la verdad! Pero me he dado cuenta (quizás tarde) que gran parte de la gente prefiere no ejercer ese derecho. Se hace placentero vivir en un mundo en el que todo es como yo quiero que sea (y me convenzo constantemente de ello); vivir en un mundo de plastilina en el que solo yo puedo moldearla. Y ese pensamiento crece en mucha gente. El vivir solo para el yo. Pero habemos gente que no nos gusta (ojo, que no me etiqueto de santo), habemos personas que nos gusta la verdad, el método directo, o quizás no directo, sino solo recto, así como también hay gente que no. No soy nadie para decidir que es mejor. De hecho respeto mucho a la gente (no a las ideas, ellas deben ser criticadas y corregidas de ser necesario). Y no solo respeto a la gente, sino que también me atrae. Me obsesiona el pensamiento ajeno. Quizás no fuera así si lo conociera completamente. Es más, puede que sea esa intriga la que me atrae. Es un hecho que el saber de la existencia de algo desconocido (especialmente si es prohibido) produce interés, a veces desmedido, tanto así que llega a desearse con total ahínco ese algo, hasta que se conoce y no resulta lo esperado. Como ya lo mencionó más artísticamente una eminencia, como lo es Antoine de Saint Exupery. Uno de los libros que sin duda hay que leer (y repetirse) antes de morir es El Principito. Y haré énfasis en esta ocasión al tema del que ya venía escribiendo con un ejemplo que como muchos niños, aun sin desarrollar lo suficiente las inferencias, no comprendí la primera vez que leí el libro: el caso del corderito en la caja.
En este caso se explica artísticamente (y lo repito a postas, puesto que me encanta dicho libro) parte de como somos los humanos. El principito pedía un cordero al narrador, que le entregaba un dibujo de uno. El principito no gustó del cordero, y pidió otro. Esta situación se repitió unas cuantas veces, hasta que recibió el dibujo de una caja, con el supuesto cordero dentro. Esta vez si le gustó y agradeció por el cordero. (Dejaré de desvirtuar esa gran narración, y comentaré.) Lo que había sucedido: él no quería ningún cordero que no fuera el que él quería (estas frases suenan maravillosas en esos momentos de meditación post-alcohol, que por cierto lo limito sobretodo en la parte del alcohol). A él no le gustaba el cordero si no su idea del cordero, y nos pasa a todos cuando nos obsesionamos, en especial con una persona. No es la persona, es nuestra imagen de ella. Y alimentamos esa imagen hasta hacerla ya tan fuerte y aunada a si mismo que se vuelve casi una droga, que por cierto también es tratado en el libro, llamado sutilmente como "domesticar" (caso del zorro y caso de la flor "única"), que es el momento en que cedes a la costumbre o a algo más, cuyo símbolo, palabra o frase no se me viene a la cabeza en este instante, probablemente debido a mi poco sueño que por cierto, no hace bien.
Podríamos depender de alguna otra fuente energética que no fueran los compuestos orgánicos. Hay muchas. Esto me hace recordar otro gran libro: "Yo, robot", novela de ciencia-ficción que entremezcla ciencia, lógica, humanidad, lógica, intriga, lógica, desarrollo intelectual, y por si se me olvidaba: lógica; en un kilombo extraordinario, que nos hace cuestionarnos de que es realmente correcto. Otro libro que definitivamente merece ser leído, y que guarda una serie de historias, distintas a la del film del mismo nombre, que por cierto también me encanta. Y de verdad que es una gran obra, y me gusta más puesto que mezcla perfectamente cosas que me atraen: psicología, lógica, ética, neurolinguística, programación, programación neurolinguística, etcétera. Me encantaría llegar a ser capaz de desarrollar algún día algún sistema de inteligencia artificial útil y multifuncional. Quizás eso me motiva a estudiar lo que estudio. Pero lo veo lejano (si acaso posible), puesto que ni siquiera me considero bueno programando. Prefiero no imaginarme lo que vendrá, no me gusta proponer cosas, puesto que mientras las estoy logrando decaigo en una curva logarítmica que nunca llegará a tope.
Se me acaban las cosas que escribir, o simplemente no quiero pensarlas, por lo que dejaré hasta aquí esta, mi faena (momentáneamente).
See ya!

miércoles, 25 de abril de 2012

Reenvainando la katana

Uf! Días pesados...
Y solo después de una (varias) buena caída he recapacitado.
Maldita naturaleza humana, me agradas. Maldita costumbre. (Detesto maldecir tan seguido, prefiero putear.)
Atravieso un periodo de sobrecarga. Enfrento a the boss, pero es solo el de esta etapa. Y no funciona la estrategia de golpear-huir. Supera incluso a la nes. Y obviamente no se puede guardar partida. Un paso en falso y morirás como Krillin (bueno, he dado varios y sigo aquí). Siento ganas de ceder un poco mientras descanso... Fingir lesión como los adinerados señores pseudo-deportistas de la farándula. Después de todo el gobierno premia a los vagos y la gente admira y sigue a los rebeldes contemporáneos.
Ok. Sé que no lo haré. Hay cosas que detesto, y no traiciono mis principios (que ni siquiera sé de donde salieron, pero ya son míos).
Por cierto, reviso el blog y wow!, una cascada de entradas sin terminar se despliega delante de mis pupilas color castaño y a veces miel y raramente un brillo amarillo, que hace juego con mi pelo también café (no sé si tan castaño) que frente al sol juega a mostrar locuras rubias y rojizas (que un par de seres humanos han confundido con canas, y han retirado, para el disgusto de vuestro servidor ¬¬').
Mis manos han vuelto a ser frías, pero ahora son fuertes. Creo que no solo mis manos (al fin me acostumbro al solo sin tilde).
Quiero hacer parkour. No fue muy provechoso el que me operaran a tres semanas de comenzar (jeje y sigo dandole al temita ese), pero quiero volver. It's amazing. Eso que sientes cuando estás ahí arriba. A veces cuesta liberar tu mente, y también tu cuerpo. Y aun más a tipos como yo. Pero me encanta. Lo he conocido y me gusta. Pese a los prejuicios (no veo problema a ser -algún día si la fuerza me acompaña- ingeniero y hacer parkour). Esos mismos prejuicios que alguna vez provocaron miradas extrañadas hacia mí por jugar rugby y tocar piano (tampoco le veo lo malo mientras me cuide mis dedos).
A veces (muchas veces) es bueno sacar afuera lo que tienes, pero a veces (muchas veces) es bueno guardar algo dentro. A veces crees que para comenzar a caminar debes pararte a descansar, pero solo debes seguir caminando, o sin darte cuenta serás una osamenta cubierta de tierra, que ya se hacen un solo ente, que no es ente ni es nada. Se me hacen raras estas palabras. No las usaba desde que hice llorar a una amiga cegada (de verdad cegada, no suelo poner mis ideas por sobre las ajenas, cuando se habla sobre inquietudes de aquella otra persona a menos que esté definitiva y lógicamente errada). No me gusta ser malo. Tampoco me está gustando ser muy bueno. Me gusta sonreír. Me gusta sonreír para mi y para los -las (en especial las)- demás.
Y me retiro de aquí, para dormir casi bien al menos una noche, enviándome saludos a mí mismo, que de seguro volveré a leer esto.
Buenas noches mundo, hasta mañana (6 minutos más).

lunes, 2 de abril de 2012

Un poco de palabrería

Hoy vengo a despedir la vida del iluso.

Toda mi vida me he esforzado en ser mejor. Ser mejor intelectualmente, físicamente, sentimentalmente, y en especial, ser empático. Se acabó.
Me ha tocado compartir con personas de todo tipo, ya que no suelo levantar prejuicios, y la gente me ha decepcionado a día de hoy (me incluyo).
Me he dado cuenta que las personas no quieren lo que dicen, ni dicen lo que quieren. Siempre he sido amante de la verdad, pero ya hasta dudo de su existencia. La gente no piensa en el otro. Me gustaba esa ilusión infantil de "llenar" tu vida siendo bueno. Pero no. Las personas actúan siempre velando por si mismas. Siempre se miden los riesgos, y si la posible pérdida es menor, entonces se actúa. Y por eso hay gente "buena". Porque no tienen nada que perder.
La gente persigue objetivos personales, y actúa de acuerdo a esos intereses propios. Nadie da lo que necesita, a menos que reciba algo mejor. La gente no actúa de frente. Buscan la persuasión y disuasión indirectamente, hasta lograr cumplir sus metas. "Vamos a ver una película" nunca ha significado querer ver una película. La gente calla lo que piensa. Quizá por eso mismo el pelambre es tan común, porque la gente no quiere hablar de lo que en realidad es, y en cambio hablan de lo que creen que son los demás. Y así, la sociedad se vuelve una ruin mentira, y caras que evanescen intentando convertirse en una sola y no tener que cargar con decir lo que se es. De ahí que se existan las ya no tan de moda "tribus urbanas". Resulta fácil darse a conocer como con personalidad, escondido tras una tendencia: somos los vividores, somos los sentimentales, y por supuesto, somos los rebeldes.
En lo personal, soy una cortina. Una cortina muy gruesa escondiendo a un animal enjaulado. Un animal manso al principio, de blanco corazón. Demasiado blanco. Y ahora hasta me avergüenza. Ese ser puro -que ni con mucho esfuerzo logro recordar, y solo recuerdo cuando creí que seguía siéndolo- fue una fácil presa del mundo, que fue tiñendo su corazón hasta transformarlo en lo que siempre temía (no digo odiar puesto que en ese entonces el odio no existía). Y ese dulce cachorro se transformó en una bestia sedienta de sangre, una bestia que sin embargo no se permitió matar, solo para que su (nunca) presa se convirtiera en su verdugo.
He usado gente, y he sido usado. He golpeado y me han golpeado. Y aunque mi conciencia está bastante limpia, he de reconocer que no soy el ejemplo de ser humano que he mostrado a muchos. Mi peor parte se la he dado a conocer a la peor persona que he conocido, la que más quiero y con quien más me he divertido.
Me he equivocado. El amor y la muerte son muy parecidos. Maldita "cosa" mística que me acompañaba y me hizo errar, te extraño. Ahora te necesito. Creo poder entenderte. He retirado la venda de mis ojos, y estoy liberando al animal, ya no donde sus agresores, libre. Libre de verdad.
Se acabaron los juegos ridículos.
Y por cierto, me olvidaba. Soy un tipo raro en mala, pero gracias.

viernes, 16 de marzo de 2012

Un minuto con la almohada


Una vez más iniciando.
La parte más difícil siempre. No por la dificultad (normalmente es más fácil) sino porque un inicio es eso: comenzar algo nuevo. Una nueva historia, un nuevo viaje, una nueva experiencia; hacer deporte, comer sano, tomar un curso de cocina, de aprender a evaluar vinos y quesos (sí, como siempre estoy pensando en comida).
Mi padre está afuera disponiendo parte del almuerzo de mañana bajo una luz tenue que sobre él finaliza una hilera de cables unidos uno tras otro, cuyo extremo inicial viene a dar a mi habitación, obligándome a tener la ventana abierta, que en realidad ya estaba abierta.
El olor a las cebollas que no logro ver desde aquí entra por mi ventana, y un leve escozor ataca a mis ojos intentando hacer brotar alguna lagrimilla cual patada en los huevos o choque del meñique contra la esquina de la cama. La misma cama desde donde imagino el futuro, cada día distinto. Aquella cama donde han nacido entre recuerdos mis más preciadas líneas. Esa donde un día estuve casi seguro de que extraterrestres intentarían abducirme, por una serie de casualidades que convergían en esa retorcida idea. Suerte que dicho suceso no acaeció realmente, aunque no estoy seguro de por qué habría pensado que me buscarían a mi, o por qué tendrían que venir justamente en la noche.
Pero sobreviví, al igual que a las cebollas. Zombies, ¡venid a mí! (Suerte que no saben leer.)

Y ahora que el inicio ya está contaré algo sobre mí. He estado pensando un poco en algún algoritmo que permita crear adicción en una persona. Muy útil a la hora de seducir, pero que utilizaré solo con fines cognoscitivos. Algoritmo del cual también he sido víctima como la mayoría.
Y he pensado, y he pensado, y es lo que más he hecho en estas, las vacaciones más fútiles, relajadas, escuetas además de ausentes de goce: pensar.
He conocido y he intentado una nueva pieza en piano. Una pieza mágica hasta en su nombre fantasie impromptu (fantasía improvisada), cuya fascinante mezcla perfecta de delicadeza, elegancia, pasión, nostalgia y corazón roto, la vuelve un placer al oído, acompañado del placer en los dedos, mente, corazón, piel y sangre, que sumerge al tocar algo así. Te mantiene en ese estado de semi-inconsciencia del inicio -y final- del sueño, pensando sin pensar, bloqueando tus sentidos involuntariamente, como cuando vas mirando a esa hermosa chica y sin darte cuenta te has dado con un grifo en que -por mucho ruido- no has reparado.

También la he cagado procurando no hacer cagadas y luego la he cagado intentando deshacer la cagada original, y darme cuenta que esta no era una cagada. ¡Vaya sí la he cagado! Y en esas cagadas muchas veces (por no decir siempre) hay involucrado alguien más, cuya acción se ve determinada por nuestro acto, o lo que es peor, a veces nada más que por tener más dinero, puedes comprar su voluntad. (Ese es uno de mis pasatiempos, imaginar lo que sucedería en caso de...) El futuro muchas veces es definido por una palabra dicha o no dicha, un acto hecho o no hecho. Y nuestras propias actitudes son guiadas por estos actos y por razonamientos, razonamientos que se convierten en palabras, que pueden o no hacer mella en alguien más, razonamientos que puede hacer cualquier persona pero que solo algunos los convierten en algo más, y otros en algo menos al no detenerse ni a pensar y esfumar ese (posible) pensamiento que nunca llegaría a ser tal, pero que de llegar a serlo y no decirse tampoco sería nada, puesto que en algún momento se olvidaría y podría ser reemplazado por otro similar o parecido, y en caso de ser dicho podría permanecer, en especial si queda en no solo un dicho azaroso, pasando a ser célebre, pero unas palabras en un libro solo quedarían en libros, que por si solos no son nada, y así también pueden aunarse a personas haciéndose incluso inherentes a ellas cuya vida, por cierto, es también efímera y quedarían en nada dentro del infinito, asegurando solo una cosa: la muerte, pues en un tiempo que no tiene tiempo donde todo probablemente terminará en algún momento, o de no ser así al menos es seguro que deben comenzar, la inexistencia es lo único seguro, y es lo único a lo que el ser humano se resigna, lo que nos motiva, lo que nos hace ser personas y para lo que vivimos: muerte. Una muerte obligada además, como las voluntades vendidas, que si bien no son conminadas, se obligan mediante algún estímulo. Y en todo este revoltijo de obligaciones, muertes, palabras y sesos, las acciones (insignificantes como son) son desentendidas como si no fueran nada, y sin embargo cambian el estado del sistema. Cambian el futuro, que ya no es el futuro de antes, sino uno nuevo, también abstracto y agradable, porque siempre acoge la idea de lo que se tiene por seguro pero que en realidad no tienes, puesto que eso que crees seguro y no tienes puedes moldearlo a tu parecer, como el principito, que vio la oveja que él quería solo cuando le fue mostrado el dibujo de la caja. Pero ese sentir no lo sería si se sabe que será eterno, sino que es como cuando tras una larga espera que va más allá del tiempo acordado (o tiempo supuesto de ocurrencia) no puedes irte por ese ápice de esperanza que te sujeta diciendo "no vaya a ser que llegue justo al retirarme". Ese mismo que en estos días mantiene a tantas niñas (o niños, se entiende) cuando son o ya no son tan niños pegados frente a la computadora esperando que esa personita aparezca al otro lado del aparato aun sabiendo en algunos casos de su imposibilidad. Y nos pasamos la vida en ese letargo tan apaciguado disfrutando de no hacer lo que queremos hacer por cuidar de que no vaya a ser lo que creímos que sería, o algunos más osados, lo hacen y vuelven a hacerlo hasta darse cuenta que no es lo que quisieron y que ya no provoca lo que debería provocar y quizá nunca provocó. Y estar ahí, abstruso, es lindo. Y creemos ser felices, mientras que otros (también me incluiré como normalmente hago por cortesía, aunque en este caso si lo estoy, al menos parcialmente) creemos ser felices jugando a desentrañar los misterios ineludibles de la vida y de la mente y de los sueños y de las palabras, cuando en realidad la felicidad no es algo que se sienta por ser felices sino que la felicidad proviene de la infelicidad que es belleza, y la belleza es arte, y el arte es capaz de estremecer hasta al alma más fría cuando es verdadero y no charlatanería como es común ver.

Saludos.
En caso de emergencia, sonríe.

lunes, 27 de febrero de 2012

A la vuelta de la esquina había un 'yo'


Hoy es el día, este blog cumple su primer año. Nuestro país cumple dos desde el terremoto que nos sacudió hasta la conciencia. Yo cumplo 7017 días desde mi nacimiento y 418 años desde que Enrique IV fuera coronado rey de Francia (patrocinio de wikipedia).
Vamos a lo importante: año 2010.
3:34. Madrugada. Todos durmiendo (en realidad todos bailando y bebiendo, pues era vacaciones). Algunos durmiendo, y entre ellos: yo.
Fui el último en despertar en mi casa. Mi cama parecía un barco... un catamarán para ser preciso. Me puse de pie entre tanto vaivén, mientras veía que todos corrían hacia la puerta en la oscuridad. Caminé tambaleándome hasta el pasillo. Mientras la estantería se zarandeaba amenazante a mi lado y se escuchaban algunos adornos baratos rompiéndose en el piso, tuve un pequeño recuerdo de todo lo que había sucedido, lo que estaba ocurriendo y poco a poco también de lo que se venía suceder, primero instantáneamente y cada vez más anticipado.
Una vez acabado, mi mente seguía recordando. Recordaba aquella ruda experiencia que había vivido dos veces. También recordé cómo, mis actitudes y palabras que en su momento me parecían imposibles que salieran de mi boca, eran emitidas fieles a mi premonición, aunque ahora eran normales a mis cambios personales desde la primera ocasión.
Extrañado por la precisión recordé la primera situación clara de un déjà vu, en la que recordaba hasta la fecha (aproximada: mes/año) en que lo soñé, de modo que no me cabía duda de que lo efectivamente era una visita al futuro.
Pero esto me llenó de dudas existenciales, que como buen hombre de lógica debía responderme: ¿Está acaso escrito el futuro? Si en realidad vi el futuro, ¿cómo demonios lo hice?
La primera pregunta me llevaría a reconocer mi estado de locura o que en realidad sucedió. Optando por la segunda fue que tuve un gran acercamiento al pandeísmo o algo así, sin conocerle como tal, llegando a escribir incluso unos cuantos ensayos. En este momento no lo explicaré todo, pero en conclusión decía más o menos que todo el universo es una unidad, todo el universo es Dios. Pero no solo en las tres dimensiones usuales, sino también en la dimensión del tiempo (no entraré a la teoría de cuerdas, que ni siquiera me atrae). Es así como estas clases de viajes serían posibles. Con unos cuantos estudios adicionales de física, conocí la definición relativista de masa. Además oí que sería posible viajar en el tiempo al superar (igualar) la velocidad de la luz. Según esta el viaje en el tiempo sería imposible, puesto que al acercarse la materia a la velocidad de la luz la masa se haría infinita. Para evitar mareos diré que no es posible que materia alcance esa velocidad. Entonces comprendí como buen saiyajin lo que había sucedido, y es que en mis sueños yo no estaba haciendo uso de materia, de modo que si en algún momento mis pensamientos superaban esa velocidad podría trasladarme hacia la realidad futura, de igual forma a como al desdoblarse algunos acceden a esta realidad momentáneamente.
Pero la metafísica ya forma parte de mi pasado. Ahora busco efectividad, como el gran maestro Bruce Lee. Aprender a utilizar eso que tienes. Sacar tu poder como Gohan. Digievolucionar. Pero tanto sacar y no guardarme nada, tiene sus consecuencias. Mientras más exprimas una naranja, menos jugo tendrá la próxima vez. La diferencia es que tú puedes llenarte de nuevo.
Y aquí estoy, donde mismo estaba hace un año. Más palabras, un año más de estudios cumplidos, pero donde mismo. Y ya que saqué el tema, aprovecho de jactarme de haber aprobado completamente el primer año de ingeniería, y aún no sé qué quiero para mi futuro ni tengo metas.
He malgastado tiempo en basura, he lastimado, y ni siquiera he follado. He realizado algunas adquisiciones. Y a final de cuentas sigo siendo el mismo niñato de siempre, con un poco más de músculos que ni siquiera aprovecho al máximo por lo de la operación.
Pero aquí estoy, reivindicándome. He vuelto a EADLV, he escrito un poco en mi cuaderno, he vuelto a leer, he vuelto a dormir (que mucha falta me hacía) y ya estoy listo para afrontar el 2012 con todas sus profecías, sus desastres sísmicos, sus apocalipsis zombies, epidemias y lo que venga. Aquí estaré amando con música de Kenny G, dejándome llevar al son de "I see you"s y comiendo pan con leche mientras elevo volantín.

domingo, 8 de enero de 2012

Tiempo que perder

Salud!
Por este año que comienza.
Por las alegrías y penas que traerá.
Por el pasado que queda en el pasado.

Es un nuevo año y tú eliges como lo vives. Puedes desperdiciarlo llorando por lo mala que es la vida, empezando por quejarte de que es un año menos que nos queda por vivir. O también puedes ser "libre" y andar haciendo lo que se te plazca, romper todas las reglas y reducir tu vida a cuanto te dure esto. Yo al menos elijo vivir mi presente, preparando un futuro amigable.

Se bueno ahora, en vez de vivir quejándote como quinceañera despechada.

Aprovecha tu nostalgia, tu ira, tu felicidad, todas tus emociones. Aprende a controlarlos como un súper saiyajin. Escribe un libro, aprende un nuevo idioma o dos, haz deporte, prueba nuevas comidas, inventa palabras (y aprende a escribir correctamente las que ya hay), lee. Se interesante, a la gente le gustan las personas interesantes. Y si quieres alguien bueno/a se buena/o.
Date un tiempo para mirar a la mujer que barre, el niño que llora, las hojas de los árboles que se mecen con el viento.
Y no te pegues en una cosa. Somos personas. Puedes practicar box, tocar clarinete y escuchar ritmos latinos. Basta de prejuicios.
Aprovecha el tiempo que ya tendrás suficiente para descansar.
Ayuda a alguien. Sácale una sonrisa. Atrévete a mezclarte con personas. Deja atrás los prejuicios y los miedos e improvisa de una vez tu vida y conocerás lo que es la real belleza.
¡Discrimina! Pero aprende a discriminar. Deja lo que sabes no es bueno, y atrévete en lo demás.
Camina erguido, conquista miradas, escucha música especial.

Realiza tus sueños uno a uno, y no esperes que lleguen de la nada. Las cosas no funcionan así. No va a aparecer Gemma Atkinson en la puerta de tu casa para llevarte de viaje en un crucero a conocer Santorini.

Nada más alégrate de lo que hay, cumple con lo que debes y busca más. Hay que dejar de quejarse de las evaluaciones entre navidad y año nuevo (que yo también tuve) y empezar a vivir lo bueno y lo malo de todo (no os toméis literalmente el "todo").

Es mejor enseñar educación a aquellas mujeres de cuatro décadas que se quejan de que no das el asiento, mientras que ellas ocupan el de la orilla, obstaculizando totalmente el uso del contiguo; es mejor que quejarse del mismo modo que ellas hacen.

Y mejor termino con este sempiterno soliloquio que no tiene ni sentido ni gracia, y me voy a tomar yogu-yogu, que hasta las cajas de litro se me hacen poco.