Y vuelve a renacer glorioso el guerrero, sediento de sangre, para recuperar la suya perdida, o al menos vengarla. El mundo ha cambiado, su mundo vencido ha quedado enterrado en el tiempo. Su mente y su cuerpo aún guardan todas las respuestas a preguntas que jamás volverán a ser. Vista la situación, ríe y camina.