domingo, 23 de diciembre de 2012
sábado, 1 de diciembre de 2012
"Una mente: un mundo", escuche muchas veces. No estoy de acuerdo. Una mente: infinitos mundos. Infinitos mundos de que-pasaría y que-hubiera-pasado. Dulces imágenes danzantes que confluyen en un final feliz sin final. Historias de cama, nostalgia, placer, deseo, caricias; historias de duendes, hadas, hipogrifos, musas, demonios, vampiros, hombres-lobo; historias de sabores, olores, colores, sonrisas; historias de sangre y huesos rotos...
La vida está hecha del tamaño justo. Demasiado corta para no soñar. Demasiado corta para hacerlo. La mente es tan grande y a la vez tan pequeña como para no comprender su propio funcionamiento. Y entre interrogantes se pasa la vida, que es lo suficientemente larga como para volver a hacerla buena. La vida me da la bienvenida, con 20 años de retraso o un poco menos; y luce joven como siempre, como si el tiempo le pasara inadvertido.
También me dijeron muchas veces que esperara. "Espera, el amor llegará cuando deba llegar", "espera tu oportunidad para surgir"... Bah! Patrañas, un montón de patrañas. La vida no funciona así. Las cosas no llegan solas, la vida no es gentil por naturaleza. Las cosas se hacen. De lo contrario el sentimiento muere, la idea muere, las ganas mueren, la posibilidad muere, la historia muere, y todo termina en otro cuento en el cajón olvidado de tu mente, que atesora todas las increíbles líneas de tiempo del pudo-ser.
20 años conmigo, y quizás cuantos más antes, y su sonrisa pérfida aún pinta su cara. Ladrona de sueños, vuelve a encerrarte en la cueva de donde saliste. Vete ya, y llévame contigo. Sácame de este mundo insulso antes que concluya el contagio. Libérame del ensordecedor bullicio de esta rueda de la fortuna sin fortuna...
La vida está hecha del tamaño justo. Demasiado corta para no soñar. Demasiado corta para hacerlo. La mente es tan grande y a la vez tan pequeña como para no comprender su propio funcionamiento. Y entre interrogantes se pasa la vida, que es lo suficientemente larga como para volver a hacerla buena. La vida me da la bienvenida, con 20 años de retraso o un poco menos; y luce joven como siempre, como si el tiempo le pasara inadvertido.
También me dijeron muchas veces que esperara. "Espera, el amor llegará cuando deba llegar", "espera tu oportunidad para surgir"... Bah! Patrañas, un montón de patrañas. La vida no funciona así. Las cosas no llegan solas, la vida no es gentil por naturaleza. Las cosas se hacen. De lo contrario el sentimiento muere, la idea muere, las ganas mueren, la posibilidad muere, la historia muere, y todo termina en otro cuento en el cajón olvidado de tu mente, que atesora todas las increíbles líneas de tiempo del pudo-ser.
20 años conmigo, y quizás cuantos más antes, y su sonrisa pérfida aún pinta su cara. Ladrona de sueños, vuelve a encerrarte en la cueva de donde saliste. Vete ya, y llévame contigo. Sácame de este mundo insulso antes que concluya el contagio. Libérame del ensordecedor bullicio de esta rueda de la fortuna sin fortuna...
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