lunes, 18 de junio de 2012
Maldita alma gemela
Muérete, perra domesticada
ser insensible, bañado en ínfulas y frivolidades
tú, que jugabas al amor y luego me despreciaste
que con susurros suscitabas esta cruel necesidad
y con miradas esquivas me cautivabas,
y luego te ibas. aciago sentimiento
Muérete, víbora desalmada
que como rata de laboratorio me trataste,
que me besabas para luego tirarme
me usabas para satisfacerte
me hacías desearte y me azotabas con denigrante detrimento
Muérete, bestia de dos piernas. dos benditas piernas,
cintura de ensueño, preciosas montañas que surgen inmaculadas en tu pecho enhiesto, bajo ese cuello que provoca este indomable deseo
Múerete en cuanto puedas, barbárica peste infernal de osado corazón
Muérete, dulce pedazo de mierda. sucio trozo de deliciosa mierda.
pero muérete conmigo.
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