No sé por qué la gente se expresa mejor cuando está triste. Quizás no es así y sea solo yo. O quizás sí sea así porque cuando se está bien las indirectas son el idioma principal y no se dice lo que se quiere hacer saber. O quizás siempre sea igual pero nuestra humanidad nos hace percatarnos, porque detrás de toda nuestra armadura aún queda algo de ese no sé qué que nos hace ser buenos.
He sido malo. Menos malo que muuuuuuuchísima gente. Pero he sido malo. He despreciado a personas, personas nobles. Y así también me he dejado despreciar. He creído en mentiras. He vivido mentiras. Y hasta el día de hoy (y probablemente varios más) he sido solo un reflejo. He vivido sin ser. He visto pasar la vida a mi lado.
Quiero sentir otra piel junto a la mía. Quiero sentir otra alma en perfecta aleación con la mía. Me hago prematuramente viejo.
Me gusta el olor a nostalgia, pero a veces deseo también saborear esa extraña substancia que me corroe.
Extraño tener tiempo libre. Pero extraño más el tener con que llenar ese tiempo.
Me gusta pensar. Me gusta ser niño. Me gusta ser bueno. Pero la gente (incluyéndome, pues he fallado a gente "buena") se empeña en enseñarme que cada uno se preocupa por si mismo.
No quiero publicar esta entrada. No me gusta hacer saber mis pesares (tal vez absurdos) a los demás. Pero necesito sacar un poco de lo que tengo dentro.
Extraño conocer palabras. Al día de hoy me he quedado en escasez en pleno "hablamiento" y luego nada que decir. Quiero volver a escribir pero mi mente se ha olvidado de crear.
Extraño sensaciones y añoro otras.
Extraño personas. Pino (es cierto, pero hay algo mal y no sé que es), Dani (no sé cual de las versiones, ni siquiera sé cual es la auténtica, y en realidad no te extraño, pues lo que en de verdad extraño es ese falso futuro que alguna vez soñé), naxo, Pauli G., cauros (todos... casi todos)...
Extraño gestos.
No quiero seguir hablando de esto, fin de la entrada.
Buenas noches.
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