lunes, 27 de febrero de 2012
A la vuelta de la esquina había un 'yo'
Hoy es el día, este blog cumple su primer año. Nuestro país cumple dos desde el terremoto que nos sacudió hasta la conciencia. Yo cumplo 7017 días desde mi nacimiento y 418 años desde que Enrique IV fuera coronado rey de Francia (patrocinio de wikipedia).
Vamos a lo importante: año 2010.
3:34. Madrugada. Todos durmiendo (en realidad todos bailando y bebiendo, pues era vacaciones). Algunos durmiendo, y entre ellos: yo.
Fui el último en despertar en mi casa. Mi cama parecía un barco... un catamarán para ser preciso. Me puse de pie entre tanto vaivén, mientras veía que todos corrían hacia la puerta en la oscuridad. Caminé tambaleándome hasta el pasillo. Mientras la estantería se zarandeaba amenazante a mi lado y se escuchaban algunos adornos baratos rompiéndose en el piso, tuve un pequeño recuerdo de todo lo que había sucedido, lo que estaba ocurriendo y poco a poco también de lo que se venía suceder, primero instantáneamente y cada vez más anticipado.
Una vez acabado, mi mente seguía recordando. Recordaba aquella ruda experiencia que había vivido dos veces. También recordé cómo, mis actitudes y palabras que en su momento me parecían imposibles que salieran de mi boca, eran emitidas fieles a mi premonición, aunque ahora eran normales a mis cambios personales desde la primera ocasión.
Extrañado por la precisión recordé la primera situación clara de un déjà vu, en la que recordaba hasta la fecha (aproximada: mes/año) en que lo soñé, de modo que no me cabía duda de que lo efectivamente era una visita al futuro.
Pero esto me llenó de dudas existenciales, que como buen hombre de lógica debía responderme: ¿Está acaso escrito el futuro? Si en realidad vi el futuro, ¿cómo demonios lo hice?
La primera pregunta me llevaría a reconocer mi estado de locura o que en realidad sucedió. Optando por la segunda fue que tuve un gran acercamiento al pandeísmo o algo así, sin conocerle como tal, llegando a escribir incluso unos cuantos ensayos. En este momento no lo explicaré todo, pero en conclusión decía más o menos que todo el universo es una unidad, todo el universo es Dios. Pero no solo en las tres dimensiones usuales, sino también en la dimensión del tiempo (no entraré a la teoría de cuerdas, que ni siquiera me atrae). Es así como estas clases de viajes serían posibles. Con unos cuantos estudios adicionales de física, conocí la definición relativista de masa. Además oí que sería posible viajar en el tiempo al superar (igualar) la velocidad de la luz. Según esta el viaje en el tiempo sería imposible, puesto que al acercarse la materia a la velocidad de la luz la masa se haría infinita. Para evitar mareos diré que no es posible que materia alcance esa velocidad. Entonces comprendí como buen saiyajin lo que había sucedido, y es que en mis sueños yo no estaba haciendo uso de materia, de modo que si en algún momento mis pensamientos superaban esa velocidad podría trasladarme hacia la realidad futura, de igual forma a como al desdoblarse algunos acceden a esta realidad momentáneamente.
Pero la metafísica ya forma parte de mi pasado. Ahora busco efectividad, como el gran maestro Bruce Lee. Aprender a utilizar eso que tienes. Sacar tu poder como Gohan. Digievolucionar. Pero tanto sacar y no guardarme nada, tiene sus consecuencias. Mientras más exprimas una naranja, menos jugo tendrá la próxima vez. La diferencia es que tú puedes llenarte de nuevo.
Y aquí estoy, donde mismo estaba hace un año. Más palabras, un año más de estudios cumplidos, pero donde mismo. Y ya que saqué el tema, aprovecho de jactarme de haber aprobado completamente el primer año de ingeniería, y aún no sé qué quiero para mi futuro ni tengo metas.
He malgastado tiempo en basura, he lastimado, y ni siquiera he follado. He realizado algunas adquisiciones. Y a final de cuentas sigo siendo el mismo niñato de siempre, con un poco más de músculos que ni siquiera aprovecho al máximo por lo de la operación.
Pero aquí estoy, reivindicándome. He vuelto a EADLV, he escrito un poco en mi cuaderno, he vuelto a leer, he vuelto a dormir (que mucha falta me hacía) y ya estoy listo para afrontar el 2012 con todas sus profecías, sus desastres sísmicos, sus apocalipsis zombies, epidemias y lo que venga. Aquí estaré amando con música de Kenny G, dejándome llevar al son de "I see you"s y comiendo pan con leche mientras elevo volantín.
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