domingo, 31 de marzo de 2013
sábado, 30 de marzo de 2013
Eliminar cobardía... en proceso.
Siempre he oído a gente decir con orgullo "no me arrepiento de nada". Hoy quiero decir: me arrepiento de mucho. Siempre la falta de audacia, más bien, de osadía, me ha significado no hacer lo que mi corazón dicta, y creo que eso es el peor error que una persona podría cometer. Me arrepiento. Me arrepiento de los besos que nunca robé, de las oportunidades desaprovechadas, lugares que podría conocer, experiencias no vividas, sensaciones no sentidas, y podría seguir extendiendo esta lista hasta límites insospechados.
Cada vez que vuelvo a escribir siento que soy una persona distinta, pero siempre con el mismo problema. Siempre con esa misma enfermedad que viene y va.
Una vez más estoy solo entre la gente, pero a veces me encuentro conmigo mismo. En ese momento, soy feliz.
Cada vez que vuelvo a escribir siento que soy una persona distinta, pero siempre con el mismo problema. Siempre con esa misma enfermedad que viene y va.
Una vez más estoy solo entre la gente, pero a veces me encuentro conmigo mismo. En ese momento, soy feliz.
jueves, 21 de marzo de 2013
"En una clase de primer curso Mattia había estudiado que entre los números primos hay algunos aún más especiales. Los matemáticos los llaman números primos gemelos: son parejas de números primos que están juntos, o mejor dicho, casi juntos, pues entre ellos media siempre un número par que los impide tocarse de verdad. Números como el 11 y el 13, el 17 y el 19, o el 41 y el 43. Mattia pensaba que Alice y él eran así, dos primos gemelos, solos y perdidos, juntos pero no lo bastante para tocarse de verdad."
(La soledad de los números primos).
(La soledad de los números primos).
Suscribirse a:
Entradas (Atom)