domingo, 29 de julio de 2012

Insulsa soledad, ¿dónde te habías metido?
Soledad de amores.
Soledad entre hermanos.
Soledad humana.
Soledad, toda tú.
Quién diría que volvería a probar ese exuberante sabor a nada que solo tú sabes dar.
Añoraba oler la nostalgia en tus huesos,
y ahora la sufro y la disfruto como dulce veneno.
Trago tu miel con abejas.
Ahogo mis penas en alcohol, ejecutándolas tras ese sucio cristal, empañado de "te quiero", que se ha quebrado ante la verdad. Puta verdad: incierta, cambiante, asesina. ¡Asesina!
Vete a donde perteneces. Donde habitan las sombras inertes. Escondidas tras un cuadro en la pared, prestas a desaparecer, como cucarachas asustadas.
La vergüenza te pertenece. Ese hijo que alguna vez engendraste y mantienes con vida.
Solo quiero escuchar unas pocas notas, y hacerlas mías...

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