jueves, 3 de noviembre de 2011

Der Werwolf

Puedo escribir los versos más tristes esta noche
pero dejémosle eso a Neruda
A veces es mejor escribir un poco de verdad. Tu propia verdad.
"Tus misteriosos ojos se clavan en mi mientras te acercas y tus labios carmesí deleitan tiernamente a los míos".
¡No!
Tenían razón. Siempre la tuvieron. Soy un tipo raro.
Perdón. No puedo sentir como el resto de los mortales.
Besaría tu boca si tan sólo produjera algo en mí. Pero no.
Sin embargo me atrapa ese deseo voraz por tu cuello.
Deseo casi incontenible.
Mis manos, autómatas, recorriendo tu cuerpo cual presa indefensa.
Mi apetito de tu ser exige placer.
Exige el éxtasis en tu pecho.
Permíteme un bocado y sentirás como yo...
¡Vaya! Pareces agitada.
¿A qué le temes?
Oigo tu corazón, mas no puedo oler tu mente. No la tuya.
Quizás tu especie sea más fuerte.
Quizás tu especie... sea la mía.
Creo que esta noche dormiré sobre mi lado izquierdo...

No hay comentarios:

Publicar un comentario